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10 libros para sobrevivir al canto de las sirenas de la época digital

Libros

Por: pijamasurf - 08/01/2018

¿Qué tan prudente ha sido tomar los frutos obtenidos de la tecnología digital sin antes reflexionar sobre sus efectos en nuestra existencia?

Hasta hace unos años, buena parte del mundo recibió con entusiasmo la ola impetuosa que empujó la tecnología digital, con Internet en su punto más visible. Todo el mundo estaría ahora conectado, podríamos hablar con personas en el otro extremo del planeta y enterarnos de cualquier hecho en el instante mismo en que ocurriera. La información, el conocimiento y el contacto estarían ahí, siempre disponibles, siempre instantáneos, siempre al alcance: ¿qué podía salir mal?

A la vuelta de los años, sin embargo, el panorama no sólo no es prometedor, sino que además se ha vuelto un tanto sombrío. Como bien anticiparon Aldous Huxley y Charles Bukowski, el futuro de saber y fraternidad que se auguraba entonces se ha convertido en un mar de distracción y un páramo de soledad, en los cuales el ser humano parece estar o muy contento o muy entretenido, aunque también es posible que en el fondo esté también insatisfecho.

Los libros que ahora compartimos nos invitan a reflexionar sobre esos frutos supuestamente dulces que cosecharíamos en la época digital pero que, en vista de la situación presente, admiten y acaso necesitan una reflexión antes de tomarlos. En algunos casos, se trata de obras que con varios años de antelación advirtieron sobre las condiciones que nos esperaban y que quizá aún estemos a tiempo de cambiar a nuestro favor. La lista sigue parcialmente la selección que realizó hace unas semanas Julian Gough para el periódico inglés The Guardian.

 

Comprender los medios de comunicación: las extensiones del ser humano, Marshall McLuhan

Marshall McLuhan fue uno de los primeros teóricos de la comunicación contemporánea. Aunque murió en 1980 y ni siquiera conoció Internet, en su momento comprendió con tanta lucidez las tendencias que seguirían los medios de comunicación y cómo cambiarían las relaciones humanas que anticipó la invención de la red, es decir, vio cómo las tecnologías asociadas a las comunicaciones se encaminaban hacia un medio capaz de conectar a todo el mundo en tiempo real. 

Por estas y otras razones, McLuhan es uno de los autores imprescindibles para entender el momento en que vivimos.

 

La sociedad del espectáculo, Guy Debord

Publicado en la década febril de 1960 (de hecho, pocos meses antes del mayo de 1968, tan significativo para Francia), La sociedad del espectáculo es un texto que sigue los pasos de los manifiestos vanguardistas de principios del siglo XX, pero también la tradición de los panfletos políticos que han buscado incendiar tanto las conciencias como los lugares donde se asienta el poder. 

Guy Debord expuso en este ensayo hecho de fragmentos un fenómeno de su época que le pareció asombroso: poco a poco pero inevitablemente, todo en la realidad se estaba encaminando a formar parte de un vasto, interminable espectáculo. 

Aunque varias décadas nos separan de las tesis defendidas por Debord, es todavía más sorprendente que muchas de ellas no han perdido vigencia.

 

La intimidad como espectáculo, Paula Sibilia

Siguiendo los pasos del situacionista francés, pero ya en el siglo XXI, la socióloga brasileña Paula Sibilia ofreció en esta obra una interpretación lúcida y original de la transformación que ocurrió con el concepto de intimidad a partir de la invención y la popularización de Internet. 

El celo con que lo íntimo se había creado y conservado durante al menos 3 siglos (del XVIII a finales del XX), cambió radicalmente hacia una apertura casi total, con el yo como protagonista y, más aún, como soberano de este movimiento. ¿O quizá como esclavo? 

Después de todo, dicha exposición de selfies, opiniones, fotografías, etc., se convirtió también en mercancía, y las personas comunes terminaron “trabajando” involuntariamente para las grandes compañías.

 

Ubik, Philip K. Dick

Philip K. Dick es, posiblemente, uno de los profetas más acertados de la época en que vivimos ahora: no en la forma, sino en el fondo. Es decir, quizá no adivinó el tipo de máquinas de las que estamos rodeados hoy, pero sí fue capaz de vislumbrar el “espíritu de la época”, por así decirlo, esta mezcla de vigilancia extrema, distracción sin límites y aceptación voluntaria de la servidumbre que tanto caracteriza a nuestro presente. 

Recomendamos Ubik, pero casi cualquier novela de Philip K. Dick nos invita a reflexionar sobre el lugar tan protagónico que le hemos dado a la tecnología, en detrimento de necesidades históricamente más prioritarias para el ser humano.

 

Neuromante, William Gibson

William Gibson escribió a mediados de los años 80 la novela que dio origen al cyberpunk y, en cierto sentido, aunque previó el totalitarismo que traerían las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, alimentó también algunos sueños de rebeldía.

 

Cultura y simulacro, Jean Baudrillard

Otro profeta que clamó en el desierto: Jean Baudrillard, a quien muchos consideran uno de los mejores representantes del pensamiento posmoderno pero que, más allá de esta etiqueta, supo ver una operación que aunque se desarrollaba bajo la mirada de todo el mundo, nadie pareció notar: la realidad estaba siendo suplantada por una simulación, una miríada de simulacros que de una vez y para siempre tomaron el lugar de los hechos, la Historia, la verdad.

 

La singularidad está cerca, Ray Kurzweil

Ray Kurzweil (inventor, futurista, director de Google) delineó en este libro algunos de los caminos que, a su parecer, seguiría la tecnología en los años por venir, en particular en relación con la búsqueda tan ansiada de la inteligencia artificial que a muchos les parece también polémica y aun peligrosa.

 

Contra el rebaño digital, Jaron Lanier

Publicado en inglés con el título You Are Not a Gadget: A Manifesto, este libro advirtió en el año 2010 sobre ciertas contradicciones entre el espíritu “colectivista” de la Web 2.0 (de la cual nacieron los blogs, las redes sociales y otros proyectos afines) y la tendencia a la concentración y el elitismo del modelo social bajo el cual actuamos los seres humanos. Jaron Lanier, por cierto, es uno de los programadores más renombrados a nivel mundial, y uno de los primeros en desarrollar la tecnología de realidad virtual.

 

El aroma del tiempo, Byung-Chul Han

El subtítulo de este libro es “un ensayo filosófico sobre el arte de demorarse”, y en cierta forma eso anuncia ya su talante. Con la sobriedad que caracteriza a su estilo y su manera de reflexoinar, Byung-Chul Han expone aquí los cambios tan extraordinarios que han ocurrido con nuestra experiencia del tiempo. Gracias a invenciones como el teléfono portátil e Internet, pareciera que ahora vivimos en un instante sin principio ni fin, un presente perpetuo en donde parece que ya no hay lugar para la memoria, la paciencia o el no-hacer.

 

Ensayos, R. W. Emerson

Nuestra última sugerencia es, no sin un guiño, los ensayos de uno de los autores más importantes del siglo XIX, leído y admirado por Borges y por Kafka y durante mucho tiempo una referencia obligada en la conciencia colectiva de Estados Unidos. Ralph Waldo Emerson fue predicador, pero también un filósofo incipiente del Nuevo Mundo.

Si lo incluimos en esta lista es porque como parte del “trascendentalismo” (corriente de pensamiento cuya fundación le atribuyen los historiadores de las ideas), Emerson defendió siempre que el ser humano necesitar estar en contacto constante con la naturaleza, pues de otro modo pierde pronto de vista aquello de la vida que sí importa, aquello que es necesario conservar y por lo cual todos los esfuerzos, todos los trabajos, valen siempre la pena. 

Leer a Emerson nos hace ver que ese canto de las sirenas con que ha estado acompañada la llamada “revolución digital” en el fondo no ha hecho más que distraeros de lo verdaderamente trascendente: la honestidad, la cercanía con nuestros semejantes, la búsqueda del bienestar personal y colectivo, la vida en comunidad, el equilibrio con la naturaleza y, en suma, esas virtudes que nos aportan muchas satisfacciones mucho más auténticas y perdurables que todos los gadgets o todos los likes del mundo.

 

También en Pijama Surf: 10 libros para ‘acelerar’ tu evolución personal

 

Imagen de portada: Müdigkeitsgesellschaft: Byung-Chul Han in Seoul/Berlin, Isabella Gresser (2015) 

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Aprende a escribir y nada se interpondrá en tu camino: Jordan Peterson (VIDEO)

Libros

Por: pijamasurf - 08/01/2018

'¡Necesitan aprender a pensar!', dice Peterson sobre las razones para aprender a escribir y a expresarse

¿Cuál es la importancia de saber escribir? Esta pregunta, aunque pueda parecer un poco tonta, tiene más implicaciones de las que solemos considerar. Habituados como estamos a "saber" leer y escribir, a hacerlo todos los días, usamos el lenguaje como una herramienta más, con el mismo desdén o inconsciencia con que empleamos tantas otras cosas en nuestra vida.

Sin embargo, cuando llegamos a tomar conciencia del poder de la expresión, comenzamos a ver el lenguaje de otra manera. ¿Cuánto de lo que hacemos a diario gira en torno a un acto de comunicación? El saludo que damos a las primeras personas que encontramos en la mañana, las pláticas con nuestros seres queridos, los intercambios con nuestros compañeros de trabajo, el trámite burocrático en el que estamos inmiscuidos… ¿Cuánto de eso es terso y sencillo y cuántas veces no parecemos toparnos con una dificultad seguida de otra? ¿Y qué de eso cambiaría si supiéramos expresarnos mejor, con mayor claridad o con mayor precisión?

En este video, el profesor Jordan Peterson (que últimamente ha saltado a la fama y de ahí a la polémica) explica el poder de saber escribir, de poder articular una idea con coherencia y claridad y, en última instancia, de saber pensar. "Si pueden pensar, hablar y escribir correctamente serán verdaderamente letales: nada podrá interponerse en su camino", dice Peterson en cierto momento de su exposición, y más adelante no duda en calificar esta habilidad como "la más peligrosa" que se le puede dar a una persona.

Después del video agregamos la transcripción del mismo y un enlace posiblemente útil para quienes busquen profundizar en el deseo de saber escribir.

Es muy difícil enseñar a alguien a escribir porque requiere muchísimo tiempo. Calificar un buen ensayo, eso es sencillo: ‘ahí tienes, 10, hiciste todo bien’. ¿Calificar un mal ensayo? ¡Vaya! Las palabras están mal, las frases están mal, las oraciones están mal y no están bien ordenadas en los párrafos, los párrafos son incoherentes y el texto en su conjunto no tiene sentido… Querer decirle a una persona en dónde se equivocó es como decirle: ‘Bueno, hiciste todo mal, todo en este ensayo está mal’. Pero eso tampoco es útil. Tienes que encontrar los pequeños elementos que están medio bien hechos y mostrar también los errores. Y eso es verdaderamente laborioso. Por mi parte he buscado favorecer la producción en vez de la calificación. Pero lo mejor que puedes hacer es enseñar a escribir, porque no hay diferencia entre saber y pensar. Algo de las universidades que nunca he entendido es que nadie le dice nunca a los estudiantes por qué tienen que escribir algo. Se les dice: ‘Tienen que hacer este trabajo’. ‘Bueno, ¿por qué están escribiendo?’ ‘Porque necesitan la calificación’ ¡Y no es así! ¡Necesitan aprender a pensar! Porque pensar hace que actúen de manera efectiva en el mundo. Pensar les hace ganar las batallas que enfrenten, las cuales pueden ser por buenos objetivos. Si pueden pensar, hablar y escribir correctamente serán verdaderamente letales: nada podrá interponerse en su camino. Por eso están aprendiendo a escribir. No puedo creer que esto no se les diga. Escribir es el arma más poderosa que puedes darle a alguien. Conozco a muchas personas asombrosamente exitosas, las he visto a lo largo de mi vida. Son personas con las que nadie quisiera discutir. Hacen pedazos a cualquiera fácilmente. Pero no por mala intención. Es sólo que si defiendes un argumento propio frente a personas como esas, más te vale tener tus ideas ordenadas, porque si no vas a parecer (y serás) un verdadero tonto. No vas a llegar a ningún lado. Pero si puedes formular tus argumentos coherentemente, si puedes presentarlos, si puedes hablar con los demás y desarrollar una propuesta… ¡vaya! La gente te dará dinero, tendrás oportunidades, influencia… Para eso están en la universidad, por eso hacen lo que hacen. (¿Estás en Inglés, no es cierto? Ah, Idiomas… Como sea). Enseñen a las personas a ser articuladas, porque eso es lo más peligroso que pueden ser. Eso sí es estimulante para alguien. Quienquiera que sepa esto, bueno… ¿por qué estás aprendiendo a escribir? Porque ahí esta tu espada, ahí está tu M16, tu chaleco antibalas… Así es como aprendes a usarlos. ¡Pero! ¡Ah! Ese es para mí el misterio indescifrable… ¿Por qué eso no es evidente para todos? Es una de esas cosas que te pueden volver loco si intentas entenderlas. Es como si hubiera una conspiración para atraer a la gente al sistema educativo para hacerlos más débiles… Supongo que eso mantiene controlada la competencia… Tal vez esa sea una forma de pensar en todo esto. Si tus estudiantes son estúpidos, entonces no te desafiarán.

 

ADENDA

En los minutos previos al inicio de este video, Peterson habla de una guía elaborada por él mismo para escribir un ensayo (de hecho, en el segundo 00:40, hace alusión a ésta). Para los interesados, dicho documento se encuentra disponible en este enlace (en inglés; descarga directa al hacer clic).

 

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