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Philip K. Dick relata su experiencia infernal tomando LSD en este video

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 08/04/2018

Dick dice haber experimentado un severo juicio final cuando tomó LSD

Aunque la prodigiosa e inquietante imaginación de Philip K. Dick -el más grande novelista de ciencia ficción de los últimos 50 años- suele hacer que sus lectores lo relacionen con el ácido lisérgico y otras drogas psioactivas, a Dick no le gustaba el ácido. Aunque vivió en la California psicodélica sólo lo probó una vez y, según sus propias palabras, fue una experiencia terrorífica e infernal. En una excelente entrevista rescatada recientemente, Dick cuenta sobre su experiencia con el LSD:

Sólo tome ácido una vez que yo sepa. Fue ácido de Sandoz, una cápsula gigante de caballo que obtuve de la Universidad de California. Una amiga y yo nos la dividimos. Y no sé, pero debe de haber sido todo un miligramo. Estaba enorme, ¿sabes?, la compramos por 5 dólares y la llevamos a casa y por un rato sólo la miramos... y la tomamos, y fue algo muy fuerte, deja te digo. 

Me fui directamente al infierno, eso fue lo que pasó. Me encontré en un paisaje congelado y había enormes peñas, y había un profundo estruendo y era el Día del Juicio y Dios me estaba juzgando como pecador y esto duró por miles de años y no mejoró. Sólo se volvía peor y peor y sufría un dolor terrible, dolor físico terrible, y lo único que podía hacer era hablar en latín. De manera vergonzosa, pues la chica con la que estaba pensaba que lo hacía para molestarla, y continuamente decía: Libera me domine in die illa. Ya sabes, y: Agnus dei qui tollis peccata mundi [...] y sobre todo: Tremens factus sum ego et timeotimeo, que significa "Temo", y dije Libera me, domine!, mascullando como un pobre perro que ha sido dejado en la lluvia toda la noche. Y finalmente, la chica dijo "Oh, bah", y se salió de la habitación disgustada.

El lector de Dick reconocerá en esto algunas de las pesadillas gnósticas de sus novelas, particularmente la idea de que el tiempo se detiene y se vive en una especie de tiempo espurio de tortura y engaño; en este caso, literalmente una penitencia infernal. Lo único bueno de la experiencia fue, dice Dick, que al abrir el refrigerador vio una caverna gigantesca con estalactitas y estalagmitas sumamente hermosa. De cualquier manera, cuenta que después de tomar ácido en 1964 le decía, le rogaba incluso, a las personas que no lo tomaran. Más tarde aludiría a su experiencia en algunos textos y compararía las experiencias psicodélicas con las enfermedades mentales.

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Steve Jobs ingirió DMT en el momento de su muerte, según cuenta nuevo libro

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 08/04/2018

Un nuevo libro revela la historia secreta de Silicon Valley, incluyendo un posible viaje psicodélico de Jobs al morir

La publicación del libro Valley Genius: The Uncensored History of Silicon Valley del periodista Adam Fisher, quien ha trabajado como editor de la revista Wired, ha sacudido el Internet. Esta historia políticamente incorrecta es contada por las personas que vivieron el surgimiento de empresas como Apple, Google, Facebook y otras. Fisher compiló cientos de entrevistas con insiders, incluyendo importantes ejecutivos, para contar la historia a través de las personas que la vivieron. Se trata de un libro importante pues hoy en día, para bien o para mal, la cultura digital domina el mundo. 

Entre las varias historias jugosas que cuenta el libro, se encuentra una que el mismo Fisher consideró como probablemente la más llamativa en una entrevista con el sitio Cheddar. Como es sabido, la personalidad de Steve Jobs es probablemente la que más leyendas, polémica y fascinación ha generado en la historia de Silicon Valley. En el libro Fisher cuenta cómo Jobs se inspiró -o incluso "robó"- las ideas de Xerox (por ejemplo, el mouse) para crear su computadora personal, la Macintosh. Fisher sugiere que Jobs cambió la historia de la computación al tomar sólo los aspectos más simples que estaban desarrollando en Xerox Parc y luego, más tarde, al apostarle al iPod como el producto estrella que relanzaría a Apple, los cuales permitieron que la computación se convirtiera en algo que cualquiera podía usar y saber de ello. Así, la computación dejó de ser "una bicicleta para la mente" y pasó a ser "un nuevo opio de las masas". En otras palabras, esta tecnología tenía el potencial de utilizarse para aumentar las capacidades cognitivas, y en lugar de ese propósito tan loable, pasó a tratarse sobre todo de entretenimiento. Claro que esto no fue sólo culpa de Jobs.

Dentro de este perfil de Jobs, resalta su interés por los psicodélicos. Ya se sabía que el empresario tomó LSD en la universidad y que estas experiencias cambiaron su vida. Famosamente, Jobs dijo que su gran competidor, Bill Gates, se hubiera beneficiado de tomar ácido, ya que tenía poca imaginación. Jobs tomó LSD en Reed College, al tiempo que descubría la espiritualidad oriental en libros como Be Here Now y Autobiografía de un yogui. En esa época su roomate era Daniel Kottke, quien en una entrevista con CNN cuenta sobre sus viajes de LSD con Jobs y también sobre su viaje a la India, como "monjes wannabe". Kottke trabajó después con Jobs, cuando éste estaba lanzando Apple (fue el empleado número 12).

Fisher cuenta que sabía de un rumor en Silicon Valley que señalaba que Jobs había tomado una fuerte dosis de LSD en el momento de su muerte. Es muy conocido el caso de Aldous Huxley, el escritor británico que popularizó la literatura de drogas psicodélicas, quien tomó LSD para recibir a la muerte (puedes leer más sobre la experiencia de Huxley aquí). ¿Habría imitado Jobs a Huxley? Según Fisher, le preguntó esto a "la persona que le dio su primer viaje de LSD a Jobs", presumiblemente el mismo Kottke, quien fue uno de los grandes amigos del magnate y quizás uno de los pocos que se podría haber enterado de algo así (aunque puede que no se refiera a él). De acuerdo con Fisher, esta persona le dijo que no, que en realidad Jobs ingirió DMT -¿quizás una inyección de la "molécula del espíritu"?-. El DMT es un psicodélico de acción más corta y más potente, vinculado con viajes similares a los reportados durante las llamadas "experiencias cercanas a la muerte". Así que tal vez Jobs quizo tener una experiencia de la muerte doblemente cargada. Hay que mencionar que esto no es algo de lo cual podamos estar seguros, pero Fisher es un periodista de buena reputación y sus fuentes son sólidas. 

Además, Fisher cuenta que cuando Jobs fue enterrado, ante apenas una docena de personas, se cantaron "textos indios religiosos sobre el cuerpo". Fisher no explica bien si estos textos eran hindúes o budistas -se sabe que Jobs se interesó por el zen-. ¿Quizá Jobs leyó el Libro tibetano de los muertos (Bardo Thödol)? Este es un libro que contiene cantos a los muertos y que sirve para que una persona vaya hacia la luz y no reencarne; literalmente, el título significa "liberación a través de escuchar en el bardo". Si seguimos con la especulación -"por el agujero del conejo"- cabe destacar que el doctor Rick Strassman ha trazado una conexión entre el hecho de que la glándula pineal se forma a los 49 días en el feto humano -glándula donde se secreta el DMT en el cerebro- y los 49 días que, según los tibetanos, tarda una persona en reencarnar. (Puedes leer más sobre esto aquí).

Todo esto es algo un poco misterioso y especulativo... Habrá que leer este libro, que está recién salido del horno y que ya causa revuelo y polémica.