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Apparat, DJ Tennis y Marcel Dettmann encabezan la segunda ola de artistas de MUTEK MX 2018

Arte

Por: pijamasurf - 09/30/2018

MUTEK MX sigue engordando una lista que parece superarse cada año

El festival de música e innovación tecnológica MUTEK MX recientemente ha confirmado su segunda ola de artistas, con los cuales consolida la gran oferta que tiene reservada para celebrar su 15vo aniversario. Además de presentar artistas reconocidos como Apparat, DJ Tennis y Marcel Dettmann junto a clásicos como Robert Lippok y Kuniyuki Takahashi, la segunda ola de artistas nos introduce a una importante vanguardia audiovisual y revela estimulantes experiencias tecnológicas. Por si esto fuera poco, se esperan otras adiciones. 

Las nuevas adiciones al line up son las siguientes:

AAAA & Itaru Yasuda pres. Anaesthesia MX/JP Amazondotcom & Siete Catorce US/MX
Apparat DE
Atom TM & Robin Fox pres. Double Vision 2.0 DE/AU
Ben K & Vincent De Belleval pres. Manifolds CA/NL
Camille Mandoki & Sissel Wincent MX/SE
Craig Dorety pres. The Chamber of Cerebral Geometry US
Croatian Amor DK
Damien Dubrovnik DK
DJ Tennis IT
Edna King CA
Flora SE
Intercity-Express JP
J Colleran UK
Kazuya Nagaya & Florence To pres. Ambr JP/UK
Kuniyuki Takahashi JP
Line Katcho pres. Immortelle CA/QC
Marcel Dettmann DE
Mark Pritchard & Jonathan Zawada pres. The Four Worlds UK/AU Nonotak pres. Versus FR/JP
Prurient US
Push 1 stop & Wiklow pres. Membrane CA/QC
Robert Lippok DE
Robin Fox pres. Single Origin AU
Synichi Yamamoto & Intercity-Express pres. Noesis JP

Aquí puedes consultar la primera ola de artistas, entre los cuales destacan Gas (Reinhard Voigt), Aurora Halal, Visible Cloaks, Nathan Fake  o Rainforest Spiritual Enslavement .

Y aquí puedes oír una playlist de esta segunda ola de música digital.

Visita la página de MUTEK para conocer el programa y comprar boletos.

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Por qué el incendio del Museo Nacional de Brasil es una de las grandes tragedias de la historia

Arte

Por: pijamasurf - 09/30/2018

El devastador incendio del 2 de septiembre en Río de Janeiro dejó perdidas inconmensurables

El pasado 2 de septiembre, un incendio en el Museo Nacional de Brasil borró en algunas horas gran parte del pasado de este país. Aunque el incendio fue una importante noticia internacional, no se ha dimensionado realmente la magnitud de este siniestro.

Al momento, el recuento del incendio en el Museo Nacional de Río de Janeiro indica que se perdieron más del 90% del total de las piezas que albergaba el recinto: 20 millones de objetos, que abarcaban 11 mil años de historia y numerosas culturas. Pero además, la misma fachada del museo -un palacio- era un tesoro nacional, ya que fue por algún tiempo la residencia del emperador Dom Joao VI, rey de Portugal, quien fundó el mismo en 1818.

El incendio no sólo se llevó el pasado sino también parte del presente, pues allí mismo se ubicaba un centro de estudios de posgrado, posiblemente el más importante en antropología en toda Latinoamérica. No sólo se quemaron objetos de arte; se quemaron numerosos libros, tesis, proyectos de investigación y demás.

La razón del incendio sigue sin determinarse del todo, pero el director del museo, Luiz Fernando Dias, ha acusado a los gobiernos de negligencia, puesto que desde el 2014 los gobiernos no proveyeron los 520 mil reales anuales necesarios para mantenimiento y se hicieron recortes de seguridad. Según Dias, ya existían signos visibles de decadencia antes del incendio. La celebración de los 200 años del museo en junio de este año ocurrió sin que asistieran ministros de Estado.

La población de Río de Janeiro consideraba al Museo Nacional uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, el segundo más importante después del famoso Cristo Redentor. 

Brasil se encuentra en una situación política sumamente agitada y el presidente Michel Temer tiene apenas un 5% de aprobación. Temer anunció que se reconstruirá el museo, pero la gente cree que se trata de un desesperado intento por salvar la cara y no confían en que la reconstrucción empiece pronto, ni mucho menos.

En una crónica del New Yorker se relata cómo esta tragedia ha sido vivida por habitantes de Río de Janeiro y estudiantes del Programa de Antropología de la universidad federal.