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China está tratando la religión como una enfermedad mental y colocando a musulmanes en campos de rehabilitación

Política

Por: pijamasurf - 09/11/2018

Según la ONU, 1 millón de musulmanes uigures podrían estar detenidos en campos de "reeducación"

Oficiales de las Naciones Unidas informaron hace unos días que 1 millón de musulmanes están siendo detenidos en campos de "reeducación" en China actualmente. La mayoría de los detenidos son de la minoría uigur, que profesa la religión musulmana. Personas que han sido liberadas de estos campos han denunciado que se les somete a un proceso de adoctrinamiento que puede durar varios meses, en el cual se les obliga a renunciar al islam y a recitar propaganda del Partido Comunista. Los internos son obligados a comer puerco, beber alcohol y criticar las creencias islámicas; de no hacerlo, son torturados, e incluso existen reportes de muertes.

Según una comisión del gobierno estadounidense, el sistema de adoctrinamiento en campos en la región de Sinkiang debe considerarse "la mayor encarcelación de una minoría en el mundo actualmente". Las autoridades chinas niegan la existencia de dichos campos, y señalan que se trata de "escuelas de vocación para criminales". Sin embargo, The Atlantic y otros medios han dado a conocer audios del Partido Comunista que describen los procesos de adoctrinamiento y se refieren a la ideología islámica como una enfermedad o un virus que puede ser contagioso.

Los miembros del público que han sido elegidos para la reeducación han sido infectados por una enfermedad ideológica. Han sido infectados con extremismo religioso e ideología de violencia terrorista, por ello deben ser tratados en hospitales como pacientes.     

Según James Milward, profesor de historia china en la Universidad de Georgetown, "la creencia religiosa es vista como una patología". Se le compara, incluso, con un tumor maligno que debe cercenarse. China ha estado combatiendo brotes terroristas realizados por uigures radicales desde el año 2009; al parecer, al principio el gobierno empezó a investigar a aquellos que tenían rasgos que se consideraban sospechosos -como tener una barba- y actualmente parece que se está atacando al grueso de esta etnia sin diferenciar demasiado entre sus miembros.

Como si tomara del lenguaje de Richard Dawkins, el líder de los nuevos ateos, quien ha dicho que la "religión es un virus", el Partido Comunista habla de un riesgo de contagio "que podría causar serios daños al público. Es por ello que deben ser admitidos de inmediato a un hospital de reeducación para tratarlos y eliminar el virus de su cerebro y restaurar su salud mental".

Existen reportes de serios daños psicológicos por haber sido internado en estos campos. Una comisión estadounidense ha redactado un documento en donde exige que haya sanciones a China por estas violaciones a los derechos humanos.

No hay duda de que el caso es alarmante, pues ya hemos visto a dónde puede llevar esta veta de intolerancia fundamentalista secular, justamente también en China, donde ocurrió el mayor exterminio jamás documentado (mucho mayor que el de la Alemania nazi).

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¿Qué le sucede a #MeToo cuando una feminista es acusada de acoso sexual?

Política

Por: pijamasurf - 09/11/2018

Un caso muy común en tiempos recientes, sólo que en esta ocasión es una mujer la que parece haber utilizado su llamada "posición de poder" para tener relaciones sexuales con un hombre

El New York Times reporta sobre el caso de la renombrada profesora feminista Avital Ronell de la Universidad de Nueva York, quien fue suspendida de su puesto recientemente por acosar al estudiante Nimrod Reitman cuando éste cursaba su maestría. La periodista Zoe Greenberg sugiere que es un caso de acoso familiar, lo que ha abundado en los medios en tiempo reciente, sólo que invertido del sentido usual: es una mujer en una posición de poder la que aparentemente llevó a cabo el acoso. Greenberg se pregunta sobre la respuesta del movimiento #MeToo cuando algo como esto sucede.   

La investigación universitaria de 11 meses encontró que Ronell fue culpable de acoso sexual tanto físico como verbal y perturbó el ambiente de aprendizaje del estudiante Reitman. Como evidencia se mostraron correos electrónicos en los que la profesora llamaba reiteradamente a Reitman de manera sexual, incluido el adorable mote de "cock-er spaniel". Reitman, de 34 años, señaló que Ronell lo besó, se metió a su cama, lo obligó a dormirse en la misma cama, lo asedió constantemente con mensajes y lo amenazó, diciendo que no trabajaría con él si no accedía a sus propuestas. Reitman es gay y está casado.

Su denuncia fue posterior a su estancia académica, según él porque tenía miedo del poder que tenía su profesora. En los mails que el Times pudo ver, la profesora le hace diferentes propuestas de tono sexual. Ronell niega el acoso sexual y argumenta que Reitman carecía de inteligencia y eso lo hizo vengativo. 

Al ser una prestigiosa académica, Ronell ha sido defendida con gran entusiasmo por sus colegas. Una de las feministas más influyentes del mundo académico, Judith Butler, salió en su defensa señalando que se trata de una campaña maliciosa en su contra, ya que Ronell tiene credenciales impecables. Otras académicas feministas han argumentado que la dignidad "y el compromiso intelectual" de Ronell merece que se le trate acorde a ello. Todo esto suena lógico y justificado, pero como señala la periodista del Times, el tema es que es casi una calca de casos similares en los que las mismas voces criticaron el privilegio y la posición de poder de ciertas personas que eran acusadas, lo cual sólo revela lo complicadas que son estas situaciones.

Otra académica feminista, Diane Davis, remarcó su molestia por el hecho de que Reitman haya usado Title IX, una herramienta de denuncia feminista, en contra de una feminista.

Actualmente, tanto Reitman como Ronell y la universidad se encuentran en un pleito legal.

 

Imagen: NYT