*

X

Europa eliminará el cambio de horario (y por qué deberíamos hacer lo mismo)

Política

Por: pijamasurf - 09/24/2018

La Comisión Europea ha determinado que la gente está en contra del cambio de horario bianual y que además, éste no tiene beneficios

Después de unos años de discusiones, estudios y encuestas, la Comisión Europea ha decidido proponer que se elimine el cambio de horario, ese ritual moderno de atrasar y adelantar los relojes dos veces al año. Todo indica que la medida que hace que a finales de octubre se retrase 1 hora el reloj y a finales de marzo se adelante 1 hora, será próximamente eliminada. El 84% de los votantes está en contra del cambio de horario. Actualmente existe una regulación que hace que sea obligatorio que los 28 países de la Comisión tomen esta medida, la cual supuestamente tiene importantes beneficios económicos y de ahorro de energía (algo que no se ha podido demostrar).

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, dijo: "La gente quiere que se haga, así que lo haremos". Ahora, cada país determinará qué horario mantiene, si el de verano o el de invierno. En realidad, el horario de invierno es el horario "natural"; el verdadero debate consiste en si es mejor este horario artificial de verano, si realmente se gana algo y se debe continuar con la hora en la que estamos actualmente, o si simplemente es mejor regresar al horario tradicional. Existe consenso en cuanto a la idea de que cambiar de horario dos veces al año no tiene beneficios reales, pues afecta el ritmo circadiano y el tiempo de adaptación es contraproducente. Las cosas se complican en Europa, ya que cada país tiene una situación distinta. No es lo mismo una tarde de invierno en un país nórdico donde el Sol se puede estar metiendo a las 3-4 de la tarde,  que una tarde mediterránea. A la par, también se discute cambiar los husos horarios. 

En líneas generales, los beneficios económicos del cambio de horario han sido poco contundentes y, a la par, se han registrado ciertos indicios de que puede tener efectos negativos en la salud -lo cual es sintomático de nuestra era, en la que la economía se antepone a todo, incluso a la salud más básica-.  

El principal problema está en que los ciclos circadianos que regulan la producción de diversas hormonas como la melatonina, encargada principalmente del sueño, se encuentran determinados por la luz solar, por lo que un aumento de ésta durante el día podría ocasionarnos insomnio, agotamiento, irritabilidad y desorientación. Recientemente, la revista BMC Biology estudió las reacciones metabólicas de 55 mil personas durante el cambio de horario y encontró que sus ritmos circadianos nunca lograron asimilarlo, es decir que no se trata de sólo "unos cuantos días" en lo que nos acostumbramos, sino de poner a nuestro metabolismo en una situación de estrés constante. Asimismo, se han registrado aumentos de accidentes en los días posteriores al cambio de horario, y otros efectos colaterales negativos.

Diversos países de Latinoamérica que habían empleado el cambio de horario ya lo han eliminado. Así que, sin duda, este debería ser un tema en la agenda del nuevo gobierno en México.

Te podría interesar:
A veces se olvida que este fue el episodio de asesinatos masivos más grande de la historia

A menudo se habla de Hitler y del régimen nazi como los más oscuro y sanguinario de la historia. Pero al menos en términos cuantitativos, Hitler fue superado en esta lista indigna. Es posible que Stalin haya matado a más gente inocente, pero actualmente los historiadores consideran que la política de Mao Zedong exterminó a 45 millones de personas entre 1958 y 1962, lo cual la convierte, por mucho, en el régimen más asesino de la historia. Es terrible hacer de esto una competencia pero, a saber, se cree que Hitler es responsable de unos 11 o 12 millones de muertos, sin incluir los muertos en combate durante la guerra. Algunos historiadores estiman que Stalin supera esta cifra. 

Este período de 1958 a 1962 es conocido como el Gran Salto Adelante, un nombre que hoy parece de la más cruel ironía. Tenía como objetivo una rápida industralización de la economía agraria china pero, para llevar esto a cabo, Mao tuvo que violentar al país. Además, durante esta época el Dalái Lama tuvo que huir del Tíbet debido a la persecución religiosa que el gobierno comunista de Mao inició y, al parecer, cientos de miles de tibetanos murieron (aunque la cifra oficial es de 87 mil, los tibetanos estiman algo más cercano al medio millón).

El historiador Frank Dikötter escribe que la política de Mao para extender su supuesto paraíso utópico colectivo fue despojar a los campesinos de todos sus bienes y limitar la distribución de la comida. La comida se convirtió en un "arma para obligar a las personas a seguir los dictados del partido". Además, se utilizaba violencia para obligar a los pobladores a trabajar. La gran hambruna acabó con la mayoría, pero entre 2 o 3 millones de personas fueron torturadas y asesinadas por haber cometido alguna infracción. Algunas historias son realmente perturbadoras. Un niño robó un manojo de granos, por lo cual su padre fue obligado a enterrarlo vivo. Después de hacer esto, el padre murió de pena unos días después.

Ciertamente, recordar esto no es agradable, pero es importante tener memoria histórica para no repetir los atroces errores del pasado. En China, de manera un tanto increíble, sigue gobernando el mismo partido que realizó estas barbaridades, si bien ahora funciona de un modo más progresivo y abierto. El siglo XX fue el siglo de los grandes sistemas políticos asesinos, lo que nos recuerda que la política y demás manifestaciones seculares cuando se fanatizan pueden ser también un opio de las masas, un opio asesino.