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Schopenhauer explica la importante diferencia entre el mero talento y el auténtico genio

AlterCultura

Por: pijamasurf - 09/21/2018

La tersa definición del genio de Schopenhauer hace evidente que la genialidad es algo sumamente raro y maravilloso

Arthur Schopenhauer murió un día como hoy en 1860, lo cual es un buen pretexto para recodar a este genial filósofo. Schopenhauer escribió su obra maestra, El mundo como voluntad y representación, antes de cumplir 30 años. Este libro sería central en la maduración intelectual de filósofos como Nietzsche y Wittgenstein y admirado por escritores como Borges o el psicólogo Carl Jung. Aunque Schopenhauer es recordado como el gran pesimista, escribió con exaltación sobre el arte, particularmente la música, donde encontró significado, o al menos sosiego, frente a un mundo de fuerzas brutales que tienden a la aniquilación. En su obra maestra encontramos ciertos pasajes de gran claridad en los que el filósofo describe la genialidad, esa que podemos encontrar en un Mozart o en un pensador como el mismo Schopenhauer, y que se distingue del simple talento:

Sólo a través de la contemplación pura... pueden las Ideas comprenderse; y la naturaleza del genio consiste en la capacidad preeminente para dicha contemplación... El genio es la facultad de continuar en un estado de percepción pura, de perder el yo en esa percepción, y de enlistarse en el servicio del conocimiento que originalmente sólo existía para el servicio de la voluntad; eso es decir, el genio es el poder de hacer a un lado los propios intereses, deseos, y objetivos, y por lo tanto renunciar a la propia personalidad por un tiempo, para permanecer puro sujeto cognitivo, visión clara del mundo; y esto no sólo a ratos, sino por un período suficientemente largo, con suficiente conciencia, para permitir que uno reproduzca de manera deliberada lo que ha sido aprehendido.

En cierta forma, este poder de la genialidad nos recuerda la noción de atención que aparece en William James y en Simone Weil: absorberse en la contemplación, trascendiendo las distracciones egoístas. La filosofía de Schopenhauer surge en el milieu del idealismo alemán, y algo de esto persiste en él, si bien con ciertas diferncias. Podemos notarlo en su consideración de que la genialidad consiste en la contemplación de "las ideas eternas", por lo cual la imaginación es esencial para la genialidad. Atención e imaginación hacen al genio:

La imaginación, entonces, extiende el horizonte intelectual del hombre de genio más allá de los objetos que se le presentan en actualidad, tanto en relación a la cantidad como a la cualidad. Por lo tanto, una fuerza de imaginación extraordinaria acompaña, y de hecho es necesaria, para la condición de la genialidad.

Schopenhauer aclara que si bien la genialidad requiere de imaginación, una persona imaginativa no es necesariamente genial, pues puede ser simplemente fantasiosa. Por último, Schopenhauer marca la diferencia entre un hombre de talento y uno de genio en el hecho de que el hombre de talento se aboca meramente a los acontecimientos propios del "espíritu de su tiempo", dedicándose a las necesidades circunstanciales, contribuyendo al avance de disciplinas especializadas. Pero su trabajo es contingente a una época, y reemplazable. El hombre de genio, por otro lado, "ilumina su era como un cometa en los trayectos planetarios". No va en orden "con el curso regular de la cultura de su tiempo". El genio "trasciende no sólo la capacidad de lograr algo de los demás, sino también su capacidad de aprehensión". Es decir, mientras que el hombre de talento es sólo alguien que puede hacer algo mejor que los demás, el hombre de genio hace algo que los demás ni siquiera pueden aprehender o concebir del todo. El hombre de genio es como el arquero que "da en un blanco... que otros ni siquiera pueden ver". Esto, obviamente, explica por qué la mayoría de los genios no son entendidos y celebrados en vida, algo que le ocurrió al mismo Schopenhauer, quien sólo fue apreciado como filósofo en los últimos años de su vida.

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7 asombrosas predicciones de Nikola Tesla que se han convertido en realidad

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Por: pijamasurf - 09/21/2018

El genio clarividente de Tesla

El nombre de Nikola Tesla es legendario. También son legendarios su genio científico y su capacidad de invención, así como su rivalidad con Thomas Alva Edison (sobre quien siempre pesará la sombra del plagio con respecto al trabajo de Tesla) y su enfrentamiento directo con J. P. Morgan, el empresario que le negó el apoyo financiero cuando supo del proyecto del físico para llevar los beneficios de la energía eléctrica al mayor número posible de personas, pero gratuitamente (lo cual, según una popular teoría de conspiración, sí consiguió, pero sus descubrimientos fueron incautados por no beneficiar los intereses económicos de una élite). Asimismo, es mítico su estilo de vida: célibe, vegetariano, casi asceta. Legendaria es, en fin, su capacidad para entender algunos de los problemas del género humano más allá de la coyuntura y hacer ver que cuando éstos se quieren resolver de verdad, la solución se encuentra en la raíz, no en la superficie. Prueba de esto es su capacidad preclara de anticipar mucha de la tecnología y ciertos fenómenos que vemos desarrollarse hoy en día. 

 

La TV

Se puede decir que casi no existe ninguna tecnología importante que no haya sido anticipada por Tesla. Por ejemplo, en una entrevista en 1926, el inventor describe lo que hoy en día son los teléfonos celulares, los drones, el Internet inalámbrico y las impresoras. En ese entonces la televisión ya estaba desarrollándose, pero Tesla imaginó con gran precisión cómo la TV sería aplicada masivamente en la sociedad. "Podremos ver y escuchar eventos, la toma de poder del Presidente, un juego de la Serie Mundial, el terror de un terremoto o el de una batalla como si estuviéramos presentes", dijo.

 

Los smartphones

En una especie de vaticinio sobre lo que hoy conocemos como celulares inteligentes, Tesla planteó lo siguiente:

Podremos comunicarnos instantáneamente el uno con el otro, no obstante la distancia. Y no sólo eso, a través de la televisión y la telefonía nos veremos y escucharemos tan perfectamente como lo hacemos cara a cara, sin importar los intervalos de distancias de miles de millas, y estos instrumentos serán sumamente simples en comparación con nuestro teléfono actual. Un hombre podrá llevar uno de estos instrumentos en el bolsillo de su chaleco.

 

El wifi

Antes que McLuhan imaginara una aldea global como resultado de los medios electrónicos, Tesla ya había concebido que la tecnología crearía un cerebro global al que todos estaríamos. conectados: "Cuando la tecnología inalámbrica sea aplicada, todo el planeta será convertido en un enorme cerebro, que es lo que en realidad es, todas las cosas siendo partículas de una totalidad real y rítmica".

 

Robots

De acuerdo con Tesla, la promesa de los autómatas que, según se pensó desde el siglo XVIII, terminarían por abolir la condena divina del trabajo como única posibilidad de existencia en este mundo, sería finalmente una realidad en este siglo en el que nos encontramos: "Los robots tomarán el lugar que los esclavos tenían en las civilizaciones antiguas. No hay razón para que esto no suceda en menos de 1 siglo, dejando a la humanidad libre para aspiraciones más elevadas. (...) La solución de nuestros problemas no descansa en destruir las máquinas, sino en dominarlas".

 

Agencias gubernamentales de protección al medioambiente

Aunque ya inserto en una dinámica irreversiblemente industrial, en la época de Tesla no existían en el mundo los niveles de contaminación que padecemos actualmente. Con todo, el hombre vislumbró que ésta se volvería algo intolerable y que, desgraciadamente, tendrían que crearse dependencias de gobierno que velaran por la conservación del medioambiente. "Solo un lunático beberá agua que no esté esterilizada", le dijo a Viereck. “El Secretario de Higiene o Cultura Física será, de lejos, mucho más importante en el gabinete del presidente de los Estados Unidos en el 2035 que el Secretario de Guerra". (Esto último queda por verse, pero Tesla al menos acertó en que tendríamos "secretarías de medioambiente").

 

Los drones

Tan temprano como en 1898, Tesla hizo una demostración de lo que llamó un "autómata", una máquina controlada remotamente. Y en el mismo año, llenó una patente para un aparato que "controlaba vehículos en movimiento", el cual sería dirigido a través de "ondas, impulsos o radiación recibida a través del agua, la tierra o el aire". Además, el inventor predijo las guerras de drones, pues creyó que éstos serían usados con fines bélicos.  

 

El empoderamiento de la mujer

En enero de 1926, un periodista llamado John B. Kennedy entrevistó a Tesla. La entrevista fue publicada en la revista Colliers bajo el título "Cuando las mujeres son jefes" y es discutida en Tesla: Man Out of Time (Public library), un libro que nos da una perspectiva más profunda y dimensionada de la mente y el espíritu del gran inventor. Tesla habló del empoderamiento de las mujeres como uno de los efectos más importantes de la tecnología en el mundo "del mañana":

Es claro para cualquier observador entrenado, e incluso para el sociológicamente inexperto, que una nueva actitud frente a la discriminación sexual ha llegado al mundo a través de los siglos, recibiendo un estímulo brusco justo antes y después de la guerra mundial.

La mente femenina ha demostrado una capacidad para todas las adquisiciones mentales y los logros de los hombres, y conforme las generaciones sobrevengan esa capacidad será ampliada; la mujer promedio será tan bien educada como el hombre promedio, y luego mejor educada, por las facultades latentes de su cerebro que se estimularán en una actividad que será tanto o más intensa y potente debido a siglos de reposo. La mujer ignorará precedentes y asustará a la civilización con su progreso.

 

Con información de Vanguardia y Smithsonian