*

X

Para la depresión y la diabetes, médicos prescriben visitar un museo de arte

Salud

Por: pijamasurf - 10/28/2018

Esta iniciativa busca hacer del arte la medicina del siglo XXI

La relación entre el arte y la salud no es evidente en un primer momento. Solemos pensar al arte a la luz de la creatividad y de la intelectualidad, de la apreciación y la cultura. La salud, por el contrario, la asociamos a diversos elementos relacionados con el cuerpo: la alimentación, el ejercicio físico, el metabolismo y el envejecimiento, etc. Y dado que en Occidente estamos habituados a separar mente y cuerpo, parece difícil pensar que una actividad “intelectual” como crear o apreciar una obra artística tenga efectos en nuestra salud corporal.

Sin embargo, dado que dicha división entre la mente y el cuerpo es en realidad falsa (ambos forman parte de un mismo sistema y son expresión de una misma corriente de vida), es posible que el arte también pueda sanarnos y, en general, contribuir a nuestro estado de bienestar. Después de todo, si hacemos algo que nos place, nuestro cuerpo reacciona favorablemente. En el aspecto químico, liberando hormonas y neurotransmisores vinculados a las sensaciones de felicidad, recompensa y satisfacción. En el sentido anímico, la actividad que nutre nuestro espíritu, que nos cultiva y amplía nuestros horizontes, nos ayuda a entender de la vida de otra manera, acaso mejor o con mayor precisión, quizá con más belleza.

Bajo esa perspectiva, un grupo de médicos en Canadá comenzarán a prescribir visitas a museos de arte a los pacientes que padezcan depresión, diabetes y algunas otras enfermedades de tipo crónico.

Este proyecto nació como una colaboración entre la organización Médicos Francófonos de Canadá y el Museo de Bellas Artes de Montreal. Los médicos decidieron participar e impulsarlo porque están convencidos de que el arte mejora significativamente la calidad de vida de una persona, pero sobre todo, porque existe un fundamento científico para esta práctica. 

Hélène Boyer, vicepresidenta de la organización, destacó los resultados que se han obtenido en investigaciones relacionadas con la terapia de arte, en las cuales se han medido los niveles de las hormonas responsables de nuestro bienestar mientras se está en contacto con una obra de arte: visitar un museo puede liberar tanta serotonina y cortisol como realizar ejercicio físico.

El proyecto comenzará el 1o de noviembre próximo. En su etapa inicial, los médicos podrán prescribir hasta 50 visitas anuales al Museo de Bellas Artes de Montreal a igual número de pacientes. A su vez, cada receta da derecho de admisión al museo a dos adultos acompañados de dos niños de menos de 17 años (con lo cual se favorece la apreciación artística como un ejercicio colectivo).

Por sus cualidades, esta iniciativa lleva también a pensar de otra manera la salud y la cura de una enfermedad. Quizá, como parece sugerirse, para sanar a veces lo único que necesitamos es apreciar lo bello que hay en el mundo y las mayores obras que ha sido capaz de realizar el ser humano.

 

También en Pijama Surf: 10 libros que son una excelente introducción al arte, la ciencia y la historia

 

Imagen de portada: Museo Nacional de Arte (México)/Instagram

Te podría interesar:

La soledad es peor que fumar 15 cigarros al día; generación Z la más sola, según estudio

Salud

Por: pijamasurf - 10/28/2018

¿Una epidemia de soledad?

La soledad parece ser uno de los grandes problemas de la vida moderna urbanizada hipertecnológica. En un estudio realizado en Estados Unidos, en el que se tomó en cuenta la escala para medir la soledad desarrollada por UCLA, se observó que el 46% de los estadounidenses padece ocasionalmente de soledad, de la sensación de sentirse separados o fuera de algo. Los investigadores de CIGNA que realizaron la investigación concluyen que esto es un nivel casi epidémico de soledad.

El puntaje más alto en la escala (48) predominó entre la generación Z, que incluye a los individuos que tienen entre 18 y 22 años, mientras que, sorprendentemente, las personas de 72 años o más reportaron sentirse menos solas, con un score de 39.

En un estudio en el Reino Unido se encontró que los riesgos asociados a sentirse solo son superiores a fumar 15 cigarros al día. Además se halló una relación entre la soledad y el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas, pues la soledad suele derivar en que la gente deje de tener estímulos mentales, los cuales usualmente son provistos por otras personas que nos emocionan o nos retan.

En otra investigación se descubrió que en los individuos que se sienten solos o tienen pocas conexiones sociales el riesgo de morir antes de los 70 años aumenta al 50%, mientras que las personas obesas sólo tienen un 30% de riesgo. Así que sentirse solo y no tener conexiones íntimas es peor que comer mucho y comer mal y fumar.

Ahora bien, hay que decir que estar solo como tal no produce ningún problema físico, sino que es el estrés asociado el que deriva en problemas para la salud. En otras palabras, una persona puede estar sola constantemente y no padecer el efecto negativo de la soledad, pues quizá se siente conectada con lo que hace, etc. Sin embargo, es obvio que tener conexiones emocionales íntimas es bueno para la salud.