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Gobierno japonés pagaría hasta 27 mil dólares a sus ciudadanos para que dejen la ciudad de Tokio

Política

Por: pijamasurf - 12/19/2018

Tokio es la zona metropolitana más poblada del mundo y el gobierno japonés quiere darle un poco de aire

Tokio tiene el área metropolitana más grande del mundo, con unos 38 millones de personas y aunque en total la población japonesa ha disminuido en los años recientes, la población de la capital sigue creciendo. Desde hace más de 20 años seguidos, el número de personas que llega a Tokio excede el número que deja el área. Esto es un problema de sobreconcentración en múltiples sentidos. 

Desde hace años el gobierno japonés ha instaurado un programa para estimular a que las personas vivan en otras regiones, bajo el plan "revitalización de las regiones", lo cual incluye recortes en impuestos y otros beneficios. Pero al parecer no ha funcionado del todo bien, por lo que según reporta la televisora NHK, los japoneses podrían recibir hasta 3 millones de yenes para reubicarse fuera de la gran metrópolis. Algo que, ciertamente, no es mala idea.

Se ha dicho también que el gobierno japonés está considerando reubicar a los adultos mayores en poblados fuera de la gran ciudad. Y por otro lado, se ha impulsado una tendencia en los jóvenes a buscar una vida en el campo, más barata, más silenciosa y más sana. Esto mismo ha sido observado en China, como podemos ver en este video sobre millennials que buscan dejar la ciudad para vivir en la montaña.

Ciudades como Niseko, sin embargo, empiezan a gozar un boom de población debido al crecimiento mundial del interés en las pistas de esquí japonesas, conocidas por su excelente poder.

 

Con información de Quartz

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Fiel a su estilo, Kanye West despotricó en el Despacho Oval de la Casa Blanca

Kanye West y Donald Trump se reunieron en la Casa Blanca supuestamente para discutir una reforma al sistema penitenciario y la violencia en las calles de Chicago, la ciudad del rapero. Pero las cosas tomaron un giro a lo Kanye y también, en cierta forma, a lo Trump. Podríamos decir que fue una sesión surrealista, bizarra y demás, pero la realidad que no estuvo tan fuera de tono respecto a lo que ha sido la presidencia de Trump. Y de Kanye, con sus exabruptos frenéticos, que él cree que son divinamente inspirados, era de esperarse.

Kanye empezó defendiendo al prisionero Larry Hoover, apelando a la teoría del multiverso, y con una veta bodhisattva esbozó una teoría de la compasión (que recuerda la idea de Phil K. Dick para escapar de la Matrix). Argumentó que debían sacar de prisión a Hoover porque "en un universo alternativo, yo soy Hoover". Kanye se puso cósmico y dijo que vivimos en un universo infinito y no se trata de ayudar a los negros, sino de ayudar a todos.

El rapero manifestó su apoyo a Trump, diciendo que la gorra que tenía puesta lo empoderaba, pues no tuvo mucha energía masculina en su infancia y se casó en una familia donde tampoco hay mucha energía masculina. Así que Trump podía ser una figura paterna, para él y para el país, por lo cual es necesario hacer ver bien a Trump, el Superman naranja. Incluso jugó con la idea de que Trump estaba viviendo el viaje arquetípico del héroe, a la Joseph Campbell, enfrentando la oscuridad, para lograr llevar a la luz a todo el país. La confusa épica de las celebridades que se ven como los viejos dioses griegos. 

Kanye dijo que los afroamericanos deben sacudirse la mentalidad de víctimas (lo que llama "welfare mentality") y dejar de sentirse ofendidos. Dijo que se podía ser negro y no ser demócrata. Sugirió un esquema estilo Montessori para las escuelas, donde le enseñaran música y meditación a los niños... Kanye habló por hasta 10 minutos seguidos en un eléctrico monólogo, haciendo asociación libre, yendo del tema de su bipolaridad a los coches voladores y a los aviones que las compañías estadounidenses debían diseñar para Trump, y por supuesto profirió numerosas groserías, algo que ya no escandaliza a nadie y parece completamente normal para la institución presidencial.

 

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