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6 de enero de 2019: el primer eclipse de sol de este año

Ciencia

Por: pijamasurf - 01/04/2019

El año astronómico comienza con un evento mayor: un eclipse parcial de sol; entérate de los lugares y la hora desde donde será visible

Este 6 de enero, un día particularmente significativo en el calendario de influencia cristiana, tendrá lugar el primero de tres eclipses solares previstos para este 2019, en este caso, un eclipse parcial.

El fenómeno comenzará a observarse desde la tarde del día 5 en las inmediaciones de Alaska, alcanzando en este lugar su punto de mayor visibilidad a las 5:33 de la tarde. Después se moverá hacia los países del Extremo Oriente: en Pekín, China, podrá observarse a partir de las 7:34 de la mañana y hasta las 9:41, y en Tokio, Japón, desde las 8:43 y hasta las 11:36 (en todos los casos se trata de la hora local). En otros países como Corea y Rusia también podrá observarse.

Como podemos notar, será un espectáculo que disfrutarán exclusivamente los países de esas regiones. El siguiente gráfico muestra con más detalle la zona de visibilidad del eclipse.

Cabe mencionar que los eclipses de sol siempre vienen “acompañados” de un elipse de luna, que en esta ocasión ocurrirá entre la noche del 20 de enero y la madrugada del 21, mismo que podrá observarse en buena parte del planeta, del continente americano a los países del Medio Oriente.

Asimismo, es frecuente que pasados 6 meses lunares de un eclipse solar ocurra otro. Este año será así, ya que el 2 de julio de 2019 se espera un eclipse total de sol.

 

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Científicos sugieren ‘oscurecer’ el cielo para disminuir el calentamiento global

Ciencia

Por: pijamasurf - 01/04/2019

De todas las soluciones posibles, 2 científicos de Yale y Harvard proponen esto

Quienes conozcan la saga Matrix (Hermanas Wachowski, 1999-2003) quizá recuerden un detalle en la historia, en relación con la guerra entre la humanidad y las máquinas: en un intento de dejar a éstas sin fuente de energía y así inutilizarlas, los dirigentes de la humanidad deciden “destruir” el cielo, bombardéandolo con armas nucleares y químicas. La idea, ampliamente aplaudida, sume a la Tierra una oscuridad permanente, lo cual a su vez lleva al declive y desaparición eventual de toda forma de vida, haciendo de nuestro planeta, antes floreciente, un desierto estéril.

Pues bien, tal pareciera que de todas las fantasías sobre el futuro que el ser humano ha podido imaginar, aquellas de tintes distópicos son las que parecieran más proclives a volverse reales. En el caso de esta que señalamos, se trata de hecho de una sugerencia seria por parte de un grupo de científicos, quienes aseguran que una solución posible al calentamiento global y sus efectos sobre el planeta es “oscurecer” el cielo.

La idea ha sido lanzada por Wake Smith y Gernot Wagner, adscritos a las universidades de Yale y de Harvard, respectivamente (dos instituciones, cabe mencionar, que gozan de gran prestigio académico). Los científicos, especializados en ciencias ambientales publicaron un artículo en el número más reciente de la revista Environmental Research Letters, en donde proponen abiertamente esparcir partículas de sulfatos en la estratósfera para así reducir la temperatura general del planeta.

Smith y Wagner estudiaron diversas formas de implementar dicha estrategia y concluyeron que servirse de una aeronave para rociar dichos químicos sería la manera más factible de llevarla a cabo. 

Por si esto no pareciera suficientemente disparatado, los autores aceptan que por el momento no existe ningún tipo de transporte capaz de realizar la tarea, por lo cual el paso subsecuente más obvio es destinar recursos al diseño de éste. Según sus cálculos, se necesitan 3.5 mil millones de dólares para realizar el proyecto dentro de los próximos 15 años.

¿Pero no sería mucho más efectivo atacar las soluciones reales del problema? No deja de ser curioso, como lo anticipara Slavoj Zizek hace unos años, que en el marco del sistema económico en el que estamos insertos, parece mucho más sencillo imaginar un apocalipsis general que un mero cambio en la manera en que vivimos y nos relacionamos con el planeta.

 

También en Pijama Surf: Este profesor del MIT calculó en 1973 el año en que la humanidad colapsaría (y hasta ahora ha acertado en todo)

 

Imagen de portada: The Second Renaissance Part II, Mahiro Maeda (Animatrix, 2003)