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El premio Nobel James Watson afirma que los blancos son más inteligentes que los negros

Ciencia

Por: pijamasurf - 01/09/2019

El codescubridor de la doble hélice del ADN vuelve a ser noticia por su postura racista en torno a la genética

James Watson es famoso por descubrir, junto con Francis Crick, la estructura helicoidal del ADN, y en tiempos recientes, por sus puntos de vista racistas. El documental Decoding Watson de la televisión pública de Estados Unidos ha vuelto a levantar polémica sobre un tema que cada tanto resurge en los medios y que insidiosamente coloca en la palestra un asunto bastante controversial y ofensivo.

El periódico El País documenta que en 2007 Watson comentó que las políticas de cooperación con África no tenían mucha esperanza, ya que "se basan en el hecho de que su inteligencia es la misma que la nuestra, mientras que todas las pruebas dicen que no". Esto hizo que fuera obligado a abandonar su puesto en el laboratorio Cold Spring Harbor. En el documental se le pregunta a Watson si su opinión sobre el mismo tema ha cambiado, y él responde: "En absoluto. Me gustaría haber cambiado, que hubiese habido nuevos descubrimientos científicos que mostrasen que lo adquirido es mucho más importante que lo innato, pero no los he visto". 

Hay que decir que más o menos de manera unánime la comunidad científica condenó esta visión, considerándola seudocientífica y racista. Existen estudios demográficos de inteligencia (IQ) que suelen indicar que la población caucásica tiene mejores resultados que la población africana o afroamericana, pero esto se debe, según se acepta en la comunidad científica, a cuestiones de educación, economía y acceso a recursos, y no a una razón genética. Un polémico estudio realizado por Gregory Cochran sostiene que los judíos askenazis son la raza más inteligente del mundo, y algunas personas han sugerido que esto se debe a razones endogámicas. De acuerdo con Cochran y su equipo de investigadores de la Universidad de Utah, los judíos asquenazis han ganado el 27% de los Premios Nobel de Ciencias concedidos a estadounidenses y el 50% de los campeonatos de ajedrez, pese a ser el 3% de la población mundial. Esto es algo a lo que Watson se ha referido antes. 

Sobre las posturas de Watson, Francis Collins, director de los Institutos Nacionales de Salud, declaró: "Es decepcionante que alguien que ha hecho contribuciones tan innovadoras a la ciencia esté perpetuando creencias tan dañinas y tan infundadas científicamente".

Steven Pinker, profesor de psicología de Harvard, ha comentado  los resultados de las pruebas de IQ de Gregory Cochran y su equipo, y cuestiona la hipótesis de que se deban una cuestión genética. Pinker explora numerosas hipótesis posibles. Entre ellas, la posibilidad de que por sus trabajos mercantiles los judíos asquenazis se vieron obligados a interactuar con comunidades de distintas culturas, aprendiendo así otros idiomas y desarrollando habilidades del tipo que hoy se conocen como "networking". Pinker concluye, por otro lado, que este tipo de investigación que resalta perfiles étnicos no es positivo para la ciencia, si bien estudiar las mutaciones genéticas de los diferentes grupos étnicos obviamente sí tiene una importante función científica. 

Por su parte, el paleontólogo Stephen Jay Gould teorizó que la inteligencia general como tal no existe y que, en todo caso, no hay evidencia de que se herede. En su libro The Mismeasure of Man, Gould hizo un argumento en contra del determinismo biológico, argumentando que los genes no son definitivos para marcar un destino social. Gould dice que la correlación entre la inteligencia del padre y la madre y sus hijos no significa causalidad, y que además la evidencia presumida entre la correlación puede atribuirse tanto a herencia genética como a factores ambientales. Gould enfatizó que la tendencia a convertir el cociente intelectual en una entidad abstracta era un caso de reificación.

En una entrevista de 2007, Watson dijo:

No me preocupa decir lo que pienso. (...) Di la espalda a la izquierda porque no les gusta la genética. La genética implica que a veces en la vida fracasamos porque tenemos malos genes. [Las personas de izquierda] quieren que todo fracaso en la vida sea culpa del malvado sistema.

En las últimas década, pese a que la genética parecía ser el santo grial del conocimiento humano, la ciencia ha notado que existen muchos factores importantes que determinan las capacidades y la salud de una persona, por lo cual el determinismo genético es un pensamiento un tanto obsoleto y fallido.

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Científicos sugieren ‘oscurecer’ el cielo para disminuir el calentamiento global

Ciencia

Por: pijamasurf - 01/09/2019

De todas las soluciones posibles, 2 científicos de Yale y Harvard proponen esto

Quienes conozcan la saga Matrix (Hermanas Wachowski, 1999-2003) quizá recuerden un detalle en la historia, en relación con la guerra entre la humanidad y las máquinas: en un intento de dejar a éstas sin fuente de energía y así inutilizarlas, los dirigentes de la humanidad deciden “destruir” el cielo, bombardéandolo con armas nucleares y químicas. La idea, ampliamente aplaudida, sume a la Tierra una oscuridad permanente, lo cual a su vez lleva al declive y desaparición eventual de toda forma de vida, haciendo de nuestro planeta, antes floreciente, un desierto estéril.

Pues bien, tal pareciera que de todas las fantasías sobre el futuro que el ser humano ha podido imaginar, aquellas de tintes distópicos son las que parecieran más proclives a volverse reales. En el caso de esta que señalamos, se trata de hecho de una sugerencia seria por parte de un grupo de científicos, quienes aseguran que una solución posible al calentamiento global y sus efectos sobre el planeta es “oscurecer” el cielo.

La idea ha sido lanzada por Wake Smith y Gernot Wagner, adscritos a las universidades de Yale y de Harvard, respectivamente (dos instituciones, cabe mencionar, que gozan de gran prestigio académico). Los científicos, especializados en ciencias ambientales publicaron un artículo en el número más reciente de la revista Environmental Research Letters, en donde proponen abiertamente esparcir partículas de sulfatos en la estratósfera para así reducir la temperatura general del planeta.

Smith y Wagner estudiaron diversas formas de implementar dicha estrategia y concluyeron que servirse de una aeronave para rociar dichos químicos sería la manera más factible de llevarla a cabo. 

Por si esto no pareciera suficientemente disparatado, los autores aceptan que por el momento no existe ningún tipo de transporte capaz de realizar la tarea, por lo cual el paso subsecuente más obvio es destinar recursos al diseño de éste. Según sus cálculos, se necesitan 3.5 mil millones de dólares para realizar el proyecto dentro de los próximos 15 años.

¿Pero no sería mucho más efectivo atacar las soluciones reales del problema? No deja de ser curioso, como lo anticipara Slavoj Zizek hace unos años, que en el marco del sistema económico en el que estamos insertos, parece mucho más sencillo imaginar un apocalipsis general que un mero cambio en la manera en que vivimos y nos relacionamos con el planeta.

 

También en Pijama Surf: Este profesor del MIT calculó en 1973 el año en que la humanidad colapsaría (y hasta ahora ha acertado en todo)

 

Imagen de portada: The Second Renaissance Part II, Mahiro Maeda (Animatrix, 2003)