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La Enciclopedia de Filosofía de Stanford, el mejor sitio en línea para aprender de filosofía

Filosofía

Por: pijamasurf - 01/15/2019

Un sitio de gran calidad para aprender filosofía

Indudablemente, el sitio más confiable para aprender filosofía en línea es la Enciclopedia de Filosofía de Stanford, una página de libre acceso con más de mil 600 entradas sobre los principales filósofos occidentales y algunos de los más destacados de Oriente (si bien, como es de esperarse, cargada hacia la filosofía occidental). Además, la página cuenta con entradas especializadas sobre las corrientes filosóficas más importantes, conceptos clave de los filósofos más renombrados y diversas discusiones y temas. Cada entrada es creada por un experto en su campo -de más de 70 universidades distintas de gran prestigio- pero tiene un carácter dinámico que puede ser actualizado y genera discusiones con otros artículos, creando así un diálogo abierto. El sitio cuenta con un sistema similar al peer review, que garantiza la seriedad y calidad de las entradas.

Como señala un artículo en la revista Quartz, la Enciclopedia de Stanford ha logrado lo que ningún otro sitio en Internet y lo que Wikipedia sólo sueña: proveer información con autoridad, rigurosa, precisa y de una manera gratuita y de relativa fácil comprensión, pues si bien los artículos no son sencillos, aspiran a ser sintéticos y claros y a divulgar las bases de la filosofía. Dicho eso, evidentemente los artículos reflejan la visión de los autores y no pueden tomarse como afirmaciones finales sobre la filosofía de los grandes filósofos. Algo que es imposible de evitar, pues, por ejemplo, ¿de cuántas maneras se puede leer a Hegel -como ateo, panteísta, monoteísta, revolucionario, supremacista, humanista e inclusive materialista-? Lo mismo ocurre con Heidegger y otros grandes filósofos. De cualquier forma, en líneas generales, el sitio hace una buena labor en cuanto a producir entradas equilibradas.

La Enciclopedia fue creada en 1995 por el filósofo Edward N. Zalta con la idea de crear una enciclopedia que no se quedara obsoleta, sino que pudiera actualizarse y estar en diálogo con el pensamiento filosófico contemporáneo.

No hay duda de que lo mejor que uno puede hacer es leer a los filósofos directamente, pero en el caso de algunos grandes filósofos, sus obras llegan a ser impenetrables si uno no consigue ciertas claves antes. En este sentido, lo que provee la Universidad de Stanford es sumamente valioso.

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Las 2 condiciones necesarias para ejercer la filosofía son: carecer de sabiduría y amar la sabiduría

En Hipias mayor, Platón sostiene, mediante el personaje Sócrates, que existe una diferencia entre el objeto que participa de una Idea y la Idea en sí, y como ejemplo señala la distinción existente entre algo bello y lo bello en sí mismo. Añade que quien no es capaz de discernir uno del otro no se halla capacitado para la filosofía. El filósofo, por consiguiente, debe ser capaz de remontarse a las Ideas inteligibles que se reflejan en el mundo sensible, sin confundirlas con los objetos en los que se irradian. Quien carece de esta aptitud o visión intelectual no puede ser filósofo. Por lo mismo, una de las condiciones básicas para establecer un dialogo filosófico es reconocer, aunque sea remotamente, los inteligibles.

En el Simposio, Platón señala, por boca de la sacerdotisa Diotima de Mantinea, quien habría iniciado a Sócrates en los misterios del amor, que las dos condiciones necesarias para ejercer la filosofía -y por lo mismo para entablar un dialogo filosófico, teniendo en cuenta que el filósofo es quien filosofa- son: 1) Carecer de sabiduría y 2) Amar la sabiduría. De esta forma, quien cumple con el primer requisito pero no con el segundo, no puede ser filósofo, dado que si comprendemos la filosofía como amor a la sabiduría según su sentido original y etimológico (φιλο = amor, σοφία = sabiduría), tal como Platón la comprendió, quién no ame la sabiduría no puede orientarse hacia ella ni aspirar a ser sabio. Asimismo, quien cumpla con el segundo requisito, cumple necesariamente con el primero, ya que nadie ama aquello que posee, sino aquello de lo cual carece. Por lo mismo, para amar la sabiduría es necesario carecer de ella. Así lo expresa Diotima al narrar el mito de Eros, hijo de Penia, la pobreza, y Poros, el recurso. Dado que Eros fue engendrado el día en el que nació Afrodita, ama la belleza; al igual que su madre, es indigente; y, por último, como su padre, es artífice o bueno en recursos. Eros ama la belleza de la que carece y se empeña, con todos sus recursos, en alcanzarla. El filósofo es similar: como Eros, se encuentra a medio camino entre dos extremos. Uno de ellos es la ignorancia y el otro la sabiduría. Si fuese ignorante, no buscaría instruirse, porque el ignorante no reconoce su carencia de conocimiento; pero si fuese sabio, tampoco buscaría el conocimiento, pues ya lo poseería. Eros, en consecuencia, representa el deseo, la fuerza propulsora o “pasión”, que en el filósofo se ve orientada hacia la sabiduría. 

 

Sofía Tudela Gastañeta

Blog de la autora: Revolución espiritual

Imagen de portada: La escuela de Atenas (1510-1511), de Rafael