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Sapos montan serpiente para escapar de una tormenta en Australia (VIDEO)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 01/06/2019

Captan a una pitón con un 'pasaje' de 10 sapos montados en Australia

Ride the highway west, baby
Ride the snake, ride the snake.

Jim Morrison, "The End"

Increíbles imágenes capturadas en Australia muestran a un grupo de sapos montando una serpiente durante una fuerte tormenta. En las imágenes subidas a la red por Paul Mock, del poblado de Kununurra, en el oeste de Australia, se ve a unos 10 sapos de caña (Rhinella marina) montados sobre una pitón de 3.5m que se mueve sinuosamente en el pasto.

Temiendo que la tormenta de 70mm de lluvia causara una inundación cerca de su propiedad, Mock salió en la noche y encontró a la pitón local Monty, que estaba también huyendo de la tormenta, pero con una banda de sapos que habían "pescado" un ride.

A Mock le pareció fascinante que la serpiente no se interesara en alimentarse de los sapos. Lo más extraño es que, tras analizar las imágenes, diversos biólogos sugieren que en realidad los sapos de caña se intentaban aparear con la serpiente, colgados de su piel viscosa, buscando la supervivencia en medio de los extremos de la naturaleza.

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Mocos de anguila: la foca monje, en peligro de extinción, enfrenta nuevo problema: anguilas que se meten a sus narices

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 01/06/2019

El extraño caso de las anguilas en las narices de las focas monje

Las anguilas pueden ser deliciosas, pero no tanto si se meten en tus narices. La en general tranquila e impasible foca monje de Hawái (o foca fraile), que se encuentra en peligro de extinción, ahora se enfrenta a un nuevo problema, pues insidiosas anguilas parecen gustar de explorar sus fosas nasales.

Los problemas habituales que esta foca enfrenta son caer en redes de pesca, y algunas enfermedades. Recientemente una foto de una foca, con su rostro bonachón y una anguila en la nariz, fue compartida por la National Ocean and Atmospheric Administration de Estados Unidos y según explican los investigadores, este fenómeno -de los "mocos de anguila"- ha sido observado sólo en los últimos 2 años. Pese a que habían monitoreado a estas focas monje por más de 4 décadas, nunca se había visto algo así. Y en los últimos 2 años, ya ha pasado cuatro veces.

Actualmente, aunque parece broma, se tienen lineamientos para tratar el caso, el cual no es fácil de resolver, pues las anguilas se meten a lo profundo. Uno de los investigadores las compara con el pañuelo de un mago. Evidentemente, más allá de lo divertido, es posible que las anguilas causen problemas en términos de infecciones o que no dejen que las focas cacen, e incluso que impidan que entren al agua por problemas respiratorios.

Los investigadores no saben bien el por qué de este repentino hábito; creen que, tal vez, las mismas focas vomitan las anguilas y éstas se quedan metidas en sus narices. O quizá las anguilas se atoran allí intentando escapar de las focas, cuando éstas buscan alimento entre las rocas.

Curiosamente, en otro estudio se encontró que algunas anguilas se encuentran amenazadas a causa de la cocaína que hay en las aguas de los ríos. Una extraña conexión nasal.