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50 años de la legendaria actuación de The Beatles en una azotea de Londres

Arte

Por: pijamasurf - 02/03/2019

Un momento icónico en la historia del rock

Entre los momentos emblemáticos de la historia del rock, sin duda uno que quedó grabado en la memoria colectiva fue aquel en el que una de las bandas más importantes del género, The Beatles, ofreció una actuación sui generis nada menos que en una azotea de Londres.

Esa especie de “audición” espontánea ocurrió el 3 de enero de 1969 en el número 3 de la calle Savile Row, en el centro de Londres, donde se localizaba el edificio de Appel Records, la casa productora donde la banda grababa el álbum Let It Be. Por alguna razón el grupo consideró que la azotea del lugar era un buen sitio para realizar las interpretaciones de canciones como "Get Back”, "I've Got A Feeling" o "Don't Let Me Down" (uno de sus éxitos más conocidos), una decisión inusual, fiel a su espíritu disruptivo, que además le dio al momento cierto toque inolvidable.

Cabe mencionar que el suceso tuvo al menos dos circunstancias anecdóticas. La primera, que la policía londinense acudió al lugar para detener el performance en la azotea, pues el sonido provocado sobrepasaba los límites permitidos de ruido. La segunda, que al ocurrir esto, John Lennon se despidió del pequeño público que se había reunido en los edificios aledaños para escuchar a The Beatles con estas palabras: "Quisiera agradecerles en nombre de la agrupación y de nosotros mismos… espero que hayamos pasado la audición".

 

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La rutina perfecta de piso de la gimnasta Katelyn Ohashi, un tour de force de ritmo y precisión

Arte

Por: pijamasurf - 02/03/2019

Una poderosa demostración de júbilo, poder, ritmo y libertad en el piso

La rutina de piso de la gimnasta Katelyn Ohashi en un reciente torneo universitario no sólo recibió un 10 perfecto sino que explotó la red, volviéndose uno de los videos virales en lo que va del año. La gimnasta de UCLA introdujo casi una nueva gimnasia, menos delicada quizá pero más poderoso y no pero ello menos precisa. Ohashi llenó el piso de fuego y groove, con una increíble demostración de calma en medio de una tormenta autogenerada.  En el enorme estrés, una ráfaga de alegría. 

Es cierto que algunos puristas podrían tener algunas objeciones con el estilo de Ohashi -el cual no es tan fino como el de algunas gimnastas del este de Europa-, pero es indudable que electrizó el ambiente y casi revitalizó por cuenta propia este deporte, introduciendo una energía salvaje controlada con maestría. Al menos eso es lo que piensa su entrenadora, quien ha dicho que lo de Ohashi no sólo es bueno para su equipo -que parecía parte de esta eléctrica coreografía- sino para la gimnasia en general. 

Más de 100 millones de personas han visto su rutina de piso. Ohashi ha dicho que da la bienvenida a la presión extra, pues esto es lo que le gusta hacer, así que sólo se divierte. De lo que podemos ver, es poco probable que Ohashi se ponga nerviosa y piense mucho las cosas: es una explosión de espontaneidad, ritmo y flow.