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Empujados por el cambio climático, osos polares llegan a una zona urbana de Rusia

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 02/11/2019

Una imagen histórica que muestra el efecto nocivo de la actividad humana sobre el planeta

Hasta hace unos años, el debate sobre la realidad del cambio climático ofrecía aún cierto margen de duda. En la primera década del siglo XXI todavía era posible afirmar que el aumento global de la temperatura en nuestro planeta se debía quizá a los ciclos naturales de la Tierra y, por lo mismo, era una situación imposible de controlar. Quienes afirmaban lo opuesto, que el calentamiento global es un efecto directo de la actividad humana, todavía podían ser vistos entonces con cierto recelo y sospecha, pues se decía que no tenían la evidencia suficiente que probara el hecho.

Hoy las cosas son muy distintas. El deterioro general en el medioambiente es tal que resulta imposible no establecer la relación entre el estado general del planeta y la manera general de vivir de la especie humana. En particular desde la década de 1980, la economía humana entró en una fase de aceleración sin límites, en todas sus fases (explotación, producción, consumo, deshecho), lo cual ha ocurrido con importantes efectos en todo tipo de recursos naturales de la Tierra. La flora, la fauna, los suelos, los mares: prácticamente no hay un solo aspecto del planeta que no sufra actualmente algún tipo de afectación humana.

En ese contexto, cada día surgen testimonios ya innegables de la situación urgente que se vive en nuestro planeta con respecto a las condiciones naturales generales y, en específico, en relación con el aumento global de la temperatura. 

Un ejemplo concreto: hace unos días, una manada de osos polares irrumpió en una zona de la isla Belushya Guba, perteneciente a Rusia y localizada en las inmediaciones del océano Ártico. Desde la época de la segunda guerra mundial, Belushya Guba ha sido fundamentalmente un emplazamiento militar, si bien en otros momentos también contó con población autóctona, en específico de la etnia nénets. En buena medida, la presencia militar obedece a que la región es rica en petróleo y gas natural, e igualmente fue hace tiempo el escenario de pruebas nucleares por parte del gobierno ruso.

A esas condiciones ahora se suma la presencia (al menos provisional) de osos polares, los cuales fueron observados merodeando entre escuelas, edificios abandonados y basureros, como si se tratase de la fantasía apocalíptica de un cineasta o un escritor distópico. Los habitantes de Belushya Guba vieron entre 50 y 70 osos, número más que suficiente para levantar la alamar e incluso obligar a las autoridades a brindar seguridad a los habitantes del lugar. Las imágenes que te presentamos a continuación fueron publicadas por el diario The Siberian Times.

Entre las razones que se cree que orillaron a los animales a dejar su hábitat natural y acercarse a una zona poblada por seres humanos se encuentra justamente el calentamiento global, cuyos efectos en el Ártico son doblemente mayores que en otras regiones del planeta. El derretimiento de los casquetes polares y el efecto de este fenómeno en el ecosistema al que los osos polares pertenecen parece ser el principal motivo de su peculiar movimiento migratorio o exploratorio.

Es difícil saber cuántas imágenes más serán necesarias para que el ser humano tome conciencia del impacto de sus actividades en el planeta. Sólo cabe esperar que cuando ocurra una reacción, no sea demasiado tarde para todos.

 

También en Pijama Surf: Este profesor del MIT calculó en 1973 el año en que la humanidad colapsaría (y hasta ahora ha acertado en todo)

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Pareja de pingüinos australianos gay se convierten en padres de recién nacido

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 02/11/2019

Una pareja de pingüinos machos cría con éxito a un polluelo en el Acuario de Sídney

Cuando Australia estaba votando si permitir el matrimonio gay, los pingüinos Sphen y Magic, dos machos de 3 y 6 años, se volvieron celebridades por aparentemente haber formado una relación de pareja gay. En un país que tiene serpientes letales, arañas, canguros, tiburones y otros animales salvajes únicos, estos pingüinos se han convertido en los más célebres. Una versión más tierna y de fácil identificación, que se tornó un símbolo.

Recientemente, esta pareja ha criado a un pequeño pingüino exitosamente. Los encargados del Acuario de Sídney ya habían notado que estos dos pingüinos podían tener madera de padres. Cuando los administradores les dieron un dummy de huevo, la mayoría de los pingüinos jóvenes del acuario abandonó su nido para realizar otras actividades, pero Sphen y Magic parecieron ser más diligentes, al quedarse a cuidar a su "huevo". Esto le sugirió a los encargados que Sphen y Magic podían hacerlo en serio.

Generalmente, las hembras producen dos huevos pero sólo tienen recursos para cuidar uno, así que el otro suele perecer. Hábilmente, la gente del acuario proporcionó a Sphen y a Magic su propio huevo. En octubre, estos pingüinos se dieron a la tarea de cuidarlo y calentarlo, sentándose por turnos en el nido que construyeron (pues, aparentemente, los machos también nacen sabiendo cómo hacer esto). 3 meses después, felizmente Magic y Sphen han criado a un pequeño pingüino que ya empieza a meterse a nadar.

Aunque para algunos críticos Sphen y Magic son sólo amigos, la gente del acuario ha observado en estos pingüinos comportamientos típicos de un cortejo y una pareja. Cuando se conocieron, se hicieron reverencias y seleccionaron las piedras para el nido que querían construir juntos. Ambos admiraron y aceptaron las piedras, lo que los científicos consideran algo similar al "consentimiento". Posteriormente, empezaron a cantarse hasta que aprendieron a reconocer sus voces para llamarse. Según la gente del acuario, mientras otros pingüinos seguían coqueteando, Sphen y Magic ya se habían decidido. Luego, como si fueran una pareja heterosexual que esperaba tener una cría, construyeron su nido y cuando el huevo llegó -gracias a la providencia humana- pasaron 28 días sentándose sobre él hasta que alcanzó la fruición y tuvieron su propio polluelo. Sphen y Magic le cantaron y alimentaron a su cría, y actualmente ésta está sana y activa. Quizá en un futuro puedan criar más pingüinos que de otra manera estarían destinados al abandono.