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Investigadores describen cuáles son los viajes psicodélicos más parecidos a las experiencias cercanas a la muerte

Psiconáutica

Por: Pijama Surf - 03/31/2019

Un estudio a gran escala analiza más de 15 mil experiencias alucinógenas con 165 sustancias psicoactivas de 10 clases farmacológicas diferentes

A lo largo de la historia, diferentes culturas alrededor del mundo han asociado los efectos de las plantas sagradas y las experiencias cercanas a la muerte (ECM). No es casualidad que la palabra ayahuasca signifique "la vid de los muertos" en el idioma quechua. Por otro lado, algunas sociedades indígenas norteamericanas consumen peyote para vislumbrar una vida después de la muerte, y el pueblo bwiti de Gabón emplea la corteza de iboga (que contiene triptamina alucinógena e ibogaína) para inducir trances "cercanos a la muerte". Incluso en la sociedad moderna se han discutido las similitudes entre la experiencia cercana a la muerte y los psicodélicos.

Recientemente, un proyecto de investigación titulado "Modelos neuroquímicos de experiencias cercanas a la muerte: un estudio a gran escala basado en la similitud semántica de los informes escritos", se ha propuesto el estudio de más de 15 mil experiencias alucinógenas con 165 sustancias psicoactivas de 10 clases farmacológicas diferentes.

La investigación encontró que la categoría de sustancia más común que guarda una mayor similitud con la experiencia cercana a la muerte es la de los psicodélicos serotoninérgicos (ayahuasca, peyote, mescalina).

Un cálculo de la clasificación de las sustancias encontró que las disociativas ocupan el primer lugar, seguidas por las delirantes y las psicodélicas serotoninérgicas. Todos los alucinógenos presentaron una clasificación promedio significativamente mayor que los sedantes, estimulantes, antipsicóticos y antidepresivos.

Los investigadores observan varias teorías en relación a los resultados obtenidos. Por ejemplo, Rick Strassman plantea la hipótesis de que las ECM podrían ser causadas por la liberación de DMT de la glándula pineal en el momento de la muerte, aunque hasta el momento hay pocas pruebas que lo respalden. Otros estudios han establecido que la ketamina muestra efectos neuroprotectores y neurorregenerativos en los seres humanos, lo que ha llevado a los investigadores, que incluyen a Karl Jansen, a "sugerir que un compuesto endógeno similar a la ketamina se libera en momentos de estrés y es responsable de las notables similitudes entre las experiencias inducidas por esta sustancia y la ECM".

Los autores señalan que, aunque su discusión de los efectos psicodélicos está naturalmente "sesgada hacia la discusión de los modelos neuroquímicos de las ECM", no debe interpretarse como evidencia de una base puramente neuroquímica para las experiencias cercanas a la muerte. "Los modelos neuroquímicos de ECM pueden ser teóricamente atractivos", advierten, "sin embargo, debemos enfatizar que los análisis realizados en el presente trabajo no validan ni refutan estos modelos".

Sin embargo, el documento luego discute la pregunta de por qué ocurren tales efectos neuroquímicos, ya sea a través de psicodélicos o de una sustancia química endógena liberada cuando el cuerpo se está muriendo.

En general, los resultados proporcionan evidencia de que la ketamina y otras sustancias psicoactivas "dan como resultado un estado fenomenológicamente similar al de 'morir' (entendido como el contenido de las narrativas de ECM)", y que esto podría tener "complicaciones para la inducción farmacológica de estados similares a ECM para fines científicos, así como para usos terapéuticos en enfermos terminales como medios para aliviar la ansiedad ante la muerte".

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Una experiencia de LSD en el "Valle de la Muerte" cambió la perspectiva de los últimos años de Foucault

Michel Foucault es considerado uno de los principales pensadores del estructuralismo y del posmodernismo; sobre todo, desentrañó la dinámica del poder y su relación con la teoría del cuerpo, la sexualidad, la información y discursos alternos como el feminismo y la homosexualidad, etc. En esta exploración de la "otredad", el filósofo francés no dejó de explorar también las drogas psicodélicas, y particularmente el LSD fue importante en la última etapa de su pensamiento.

Foucault trabó una amistad con Simeon Wade, profesor de historia de la Universidad de Claremont, quien juntó con su pareja Michael Stoneman, invitó a Foucault a un road trip a Death Valley, donde tomaron LSD en 1975.



En las imágenes que capturó Wade podemos ver a Foucault, con su característico cuello de tortuga, explorando las dunas de sal de Death Valley a la vez que explora también los páramos de la conciencia bajo los efectos del LSD. Wade dice que buscó realizar un experimento: cómo una de las más grandes mentes de la historia reaccionaría a tomar LSD en un escenario desértico majestuoso y que incluyera una serie de distintos estímulos. 

Los sucesos ocurrieron en el famoso Zabriskie Point (que aparece memorablemente en oníricas y eróticas escenas en la película del mismo nombre de Michelangelo Antonioni). El grupo observó el nacimiento de Venus ahí y escuchó las Cuatro últimas canciones de Strauss cantadas por Elisabeth Schwarzkopf, lo cual movió a Foucault a las lágrimas. Durante la noche se tocó Stockhausen, Chopin, Charles Ive, etc. En total, pasaron más de 10 horas en este punto. 

Wade explica que la razón por la cual tomaron LSD fue debido a la noción que él tenía de que algunas de las más grandes revelaciones religiosas de la historia habían ocurrido bajo la estimulación de sustancias alucinógenas. Además, Wade creía que si Foucault tomaba LSD y escuchaba los coros celestiales de la naturaleza podría tal vez encontrar una perspectiva más alentadora a su visión pesimista de El orden de las cosas (1966), libro en el cual habla sobre la finitud y la muerte de la humanidad. Y sí, la experiencia fue transformadora.

Según Wade, Foucault le escribió meses después que había sido la experiencia más grandiosa de su vida y que lo había marcado profundamente. Aparentemente, Foucault editó seriamente el texto de la Historia de la sexualidad a partir de esta experiencia. Y se piensa que sus últimos dos libros habrían reflejado una nueva fase. "Foucault, de 1975 a 1984 [el año de su muerte], fue un nuevo ser", dice Wade. Enfermo terminal, aparentemente de VIH, Foucault incluso habría querido morir en California. "Creo que quería morir como Huxley", dice Wade (el escritor inglés se inyectó LSD en su lecho de muerte). Pero Foucault no llegó a viajar en LSD antes de su muerte.

 

Entrevista completa e imágenes: Boom California