*

X

Frida Kahlo relató los últimos 10 años de su vida en este diario secreto

Libros

Por: pijamasurf - 05/08/2019

Un documento invaluable que consigna tanto la subjetividad como la creatividad de Frida Kahlo

La idea de escribir un diario es relativamente reciente en la historia cultural de la humanidad. Si bien la escritura surgió fundamentalmente ante la necesidad de llevar un registro, pasaron muchos siglos antes de que dicha actividad se consagrara a la subjetividad, el mundo interior y la perspectiva individual de la realidad que son propios de una persona. Las ideas de identidad, intimidad, el yo y varias otras afines tuvieron que modificarse gradualmente para que a alguien se le ocurriera sentarse frente a una página en blanco para consignar su percepción del mundo y la existencia.

Afortunadamente, pues a partir de entonces fue posible contar con uno de los documentos mas valiosos para conocer la doble hebra que suele sostener la realidad humana: la percepción individual de la realidad y el entramado intersubjetivo que llamamos condiciones externas. Un yo habita un mundo preexistente, dado, pero no fijo ni inmutable, sino en cambio constante, hecho además a partir de las acciones de otros seres humanos.

En ese sentido, cuando los diarios son elaborados por personas inteligentes, sensibles y agudas, se convierten en una especie de joya preciosa en cuyo interior pueden observarse muchos mundos: el de las emociones y el de la Historia, el del yo y el de la sociedad, el mundo de una familia, de un país, de un medio artístico y muchos más.

Ese es el caso del diario de Frida Kahlo, algunas de cuyas imágenes acompañan esta nota. En el caso específico de este cuaderno, cabe mencionar que se trata de una relación que Kahlo sostuvo durante los últimos 10 años de su vida, que fueron especialmente arduos para ella, sobre todo por causa del deterioro de su salud física y mental.

Con todo, como a veces pasa en el caso de los artistas, el sufrimiento en el que vivió encontró expresión creativa y estética. Como si de una transmutación se tratase, Kahlo partió de esa materia dolorosa para elaborar una obra admirable.

De hecho, los cuadernos destacan más por su valor artístico que por los posibles datos biográficos o históricos que quisieran encontrarse. De acuerdo con investigadores que han tenido acceso a los documentos, salvo algunos detalles concretos (como alusiones a reuniones del Partido Comunista o citas con el médico), en los diarios de Kahlo la precisión histórica brilla por su ausencia. 

A cambio, además de dibujos, acuarelas y pequeñas pinturas, el diario abunda en textos creativos en poesía y prosa, juegos de palabras en los nombres dados a las ilustraciones, relatos de sueños tenidos, ejercicios de asociación libre y otros mecanismos que a partir de la escritura sirven para explorar y dar cauce a la subjetividad.

Ars longa, vita brevis, dice el viejo adagio latino. Nuestro paso por este mundo es fugaz, nuestros sufrimientos son transitorios, la vida humana es tan breve… Sin embargo, si somos capaces de hacer algo con todo ello, quizá algo de nosotros sobreviva. Quizá, en el fondo, de eso se trata el arte.

Como dato final agregamos que este diario fue editado hace casi 10 años en una edición facsimilar que aún puede conseguirse; lo acompaña un ensayo de introducción de Carlos Fuentes y un estudio de Sarah M. Lowe. Para los interesados, el libro puede adquirirse en este enlace.

 

También en Pijama Surf: Aprende a escribir y nada se interpondrá en tu camino: Jordan Peterson (VIDEO)

Te podría interesar:

Un precioso libro infantil para comprender mejor la tristeza

Libros

Por: pijamasurf - 05/08/2019

Una metáfora admirable sobre el lugar que puede tener la tristeza en nuestras vidas

De todos los estados emocionales que el ser humano puede experimentar, ninguno tan incomprendido como el malestar, en todas sus formas. Especialmente en la época en que vivimos, el malestar tiende a vivirse con distanciamiento, como si fuera algo que sabemos que nos pasa pero que preferimos ignorar, hacer como que no ocurre, o que no es a uno mismo a quien afecta. ¿Cómo puede ser que yo esté triste o deprimido? ¿Cómo puede pasar que yo me sienta frustrado? ¿Cómo creer que sea yo a quien le pasan estas cosas?

Sin embargo, hasta cierto punto es posible decir que el malestar es propio de la condición humana. En tanto seres divididos, fragmentados y contradictorios, habrá siempre algún momento en que el malestar se haga presente en nuestra existencia: porque no comprendemos una situación, porque algo no es como lo esperábamos, porque sobreviene un suceso inesperado, porque no estábamos preparados para cierta experiencia, etcétera. 

Si el malestar es así, parte de la vida, ¿qué hacer con él? Si en cierta forma puede decirse que es inevitable, ¿es posible actuar al respecto?

La respuesta a esta pregunta es, por supuesto, que sí. Como bien enseñaron, entre otros filósofos, los estoicos, siempre hay al menos un campo en el cual tenemos margen de acción y de elección, y éste es la manera como elegimos que nos afecte algo que nos concierne. A veces no podemos escoger o modificar las circunstancias en las que vivimos, pero, en cambio, sí podemos elegir la postura que tomamos frente a ellas. Y este es el caso del malestar.

Las imágenes que compartimos a continuación forman parte de un precioso libro infantil llamado Tristeza, manual de usuario, ideado gráfica y narrativamente por Eva Eland, una ilustradora de origen holandés que reside en el Reino Unido. 

En sus páginas, Eland elabora con sencillez y elocuencia una metáfora sobre la presencia de la tristeza en la vida, un sentimiento que en nuestra cultura tenemos tendencia a ocultar y negar pero que, como nos muestra la autora a lo largo del relato, una vez que está ahí, se convierte en parte de la vida. Al menos hasta que quien lo experimenta decide dejar de ignorarlo y más bien empieza a prestarle atención, aceptarlo, recibirlo y conocerlo; en otras palabras, a escucharlo para saber qué tiene que decir. 

Sólo entonces, cuando se entiende el lugar que la tristeza tiene en nuestra vida, cuando la hemos dejado que nos acompañe hasta que agote lo que tenía que decirnos, un buen día se va, tan inesperadamente como llegó, aunque dejándonos en su lugar una gran enseñanza sobre nosotros mismos.

 

Para los interesados, el libro puede encontrarse en Amazon, dando clic en este enlace.

 

También en Pijama Surf: Libros de amor para niños: 9 títulos para iniciar a los niños en la materia del corazón